LO BUENO, LO MALO, Y LO FEO DEL FESTIVAL DEL HUASO 2010
Ha finalizado una nueva versión del festival realizado desde hace 41 años en la comuna de Olmué, denominado esta vez “El Festival del Bicentenario”; y es precisamente por esta celebración tan importante para nuestro país, el siguiente balance.
Obviamente, no muy seguido se cumplen 200 años de vida, por lo tanto, su celebración debe tomarse con la seriedad que corresponde; si a esto sumamos que dicho festejo se realizaba en un festival musical directamente relacionado con nuestras tradiciones, en plena zona huasa, no quedaba más que pensar que por lo menos, en este importante cumpleaños de Chile, nuestra identidad sí se vería reflejada con creces durante las 3 noches de festival; pero resulta que de aquello, encontramos muy poco…vamos por parte.
Como puede ser que justo para nuestro bicentenario, decidan destruir la hermosa escenografita de años anteriores, para construir un tecnológico y frío escenario, a diferencia de aquella hermosa casona colonial…pensemos que fue un error involuntario haberse adelantado a la nueva construcción. Pero resulta que al dar por iniciado esta nueva versión, la obertura estaría a cargo de nada menos que de un mariachi, creando la inmediata sorpresa en los espectadores; quien más de alguien declaró que “Pensaba que estábamos celebrando el aniversario de México”. Sabemos que una de sus danzas, la ranchera, está muy arraigada en nuestro pueblo, no obstante a aquello, la fiesta es de Chile, pudiendo haberla incorporado perfectamente al medio de dicha propuesta musical. A claras luces, otro error histórico que no debiere haber ocurrido.
Ya sobre el escenario, y al finalizar dicha introducción musical, tres parejas bailaban nuestra danza nacional, una representaba a la cueca brava, otra a la cueca chilota, y la tercera, a la cueca nortina; claro que en las danza típicas de aquella calurosa zona, las mujeres de las “Diabladas” que siempre rinden tributo a la Virgen con sus trajes tradicionales, jamás han bailado cuecas, simplemente porque no es lo suyo ni les corresponde, porque las creencias, la fe, la beatitud de sus danzas no se los permite…otro error histórico.
Si hay algo que siempre debemos respetar y defender estimados cibernautas, es la identidad de los pueblos; y precisamente, quienes fomentan un festival denominado “Del Huaso”, el que además será llevado a otras latitudes cual embajador a través de la señal internacional y de la web, deben tomarlo con una responsabilidad mayor. Pero resulta que justo en el momento en que podían haber rectificado dichos errores, a través de la presentación del grupo tradicional “Los Trukeros”, talentosos exponentes de la cueca chilenera, fue muy poco su muestra (a diferencia de otros artistas), yéndose la transmisión televisiva muy pronto a comerciales, ¡Qué falta de respeto Dios mío hacia nuestras tradiciones!
Me pueden tildar de extremista quizás, de demasiado patriotismo y fervor, pero insisto, estamos hablando del Festival del Huaso, no del de Viña, de Arica u otra ciudad. Para muestra unos botones, los números más altos de estas 3 jornadas fueron los humoristas Dino Gordillo y la “Rupertina”; el trío romántico “Natalino”; la cantante argentina Soledad; Los Bunkers; y el español Joaquín Sabina. A vivas luces, poco hubo de folclor en dicha cúspide, medida a través del rating.
OJO: no tengo ningún tipo de fobia o rechazo a estos u otros artistas, sin embargo, este festival nació con el fin de resaltar a nuestros talentosos intérpretes y compositores de aquella música relacionada con nuestras tradiciones, con el campo; es por eso que tampoco comparto la idea esta de quienes en definitiva compitieron para ganar el Guitarpin del Bicentenario.
Es cierto que nuestros iconos musicales merecen todo el respeto posible, debido a ese tremendo legado que nos dejaron; no obstante a aquello, pensé que cuando mis nietos preguntasen en el futuro por quien ganó dicha competencia al cumplirse 200 años, la respuesta sería acerca de una que gracias a su bella poesía relacionada con tan magna celebración, fue capaz de obtener más que los aplausos. Pero resulta que nuevamente se privilegió homenajear a cantantes e interpretes con un prestigio más que ganado, objetando de esta manera, la participación de tantos artistas que a diario piden oportunidades para posesionarse también con fuerza en este rubro; tal como tuvieran su oportunidad por los años sesenta, un Víctor Jara, una Violeta Parra, o un Rolando Alarcón, por ejemplo. Cierto es también que hubo un concurso paralelo, donde algunos de sus participantes quedarán en una producción musical, claro que hubiere preferido que se dieran a conocer, y escucharles sobre el escenario del Patagual.
Por todo aquello, para evitar la polémica nada de barata, sino más bien, con la mirada del respeto hacia nuestra cultura tradicional, debo decir que para esto existen dos claras soluciones, aunque incomoden.
La primera, es hacerse asesorar por personas idóneas en la materia para estos casos (por ejemplo, por don Osvaldo Cádiz, académico e investigador de nuestra cultura tradicional, y ex integrante del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes; culpable junto a su esposa, la señora Margot Loyola Palacios, del nacimiento de este festival; y director del conjunto de proyección folclórica “Palomar” desde casi 50 años de vida).
La otra clara solución, es sencillamente cambiarle el nombre, dejándole simplemente como “Festival de Olmué”, pudiendo de esta manera, subir con absoluta libertad a diversos artistas sobre su escenario, tanto en voz como en estilo.
Claro que si hay algo que en verdad merece ser resaltado, es lo que ocurrió al momento de subir al escenario tres jóvenes cantantes nacionales, Camila Moreno; Nano Stern; y Manuel García.; quienes lograron inquietar con su muestra y declamación, a todos los asistentes a este festival, creando una imagen digna de tiempos democráticos; pifias y reclamos por parte del público, de uno u otro bando político, claro que esta vez en absoluta calma; los mismos que después se unirían en un solo aplauso para reconocer a medida que transcurrían los minutos, el talento y valentía de estas tres propuestas musicales, más allá de los ideales…como han cambiado los tiempos.
Festival del Huaso de Olmué, como han cambiado los tiempos. .......................IR A RESUMEN DEL FESTIVAL
Por: Julio Fernando San Martin, Editor Periodistico |